
Ciertos problemas de los pies son heredados de padres a hijos, tales como el Pie Plano y otras malformaciones, aunque la mayoría de los trastornos son consecuencia del desconocimiento o errores cometidos.
Tratamiento
Los problemas que sufren nuestros pies son muy variados y cada uno requiere un tratamiento determinado.
En los casos de excesiva transpiración, mal olor y ciertos tipos de hongos, pueden tratarse de la siguiente manera: sumergir los pies en agua caliente a la que se le haya añadido dos cucharadas de sal o el jugo de un limón, luego de diez minutos secarlos con un paño de algodón y seguidamente espolvorearlos con las cáscaras de granada o con tara previamente molidas finamente, aplicarse sobre todo entre los dedos y dejarlos descansar sobre un banquito, durante algunos minutos. Evite el uso de calzados apretados y de calcetines de nylon o tejidos sintéticos, cámbiese las medias diariamente y procure permanecer sin zapatos cuando pueda.